YouTube killed the Tv star?

Se acabó la época dorada de la tv. Al menos eso es lo que deduce la gente de Freemake (impresionante app, por cierto) del siguiente gráfico. 

Youtube_killed_tv

No sé yo si sería tan tajante porque nadie se imagina que gracias a YouTube se hubiesen podido hacer Los Soprano o Juego de Tronos. Lo suyo son más bien los bebés bailarines y los gatitos. Aún así, a las pruebas me remito, las cosas están cambiando. Y quizá esa sea, precisamente, la tendencia: que los canales de tv sólo sobrevivan a través de la calidad y que YouTube le robe el protagonismo a esa tele chusca de entretenimiento...

BBC o la (aparente) honestidad de los medios públicos

Leo en 233grados que la BBC ha encargado una auditoría de la calidad de su cobertura sobre los acontecimientos de la llamada Primavera Árabe. 

Parece que el análisis responde a un mecanismo de autoevaluación. La cadena pública inglesa quiere saber qué tal lo han hecho informativamente y si hubiese sido posible mejorar el trabajo periodístico durante estos sucesos históricos. 

Yo tengo que aplaudir públicamente la iniciativa. Más allá de la eficacia de un análisis de este tipo y de las conclusiones a las que se llegue esta voluntad pública de autocrítica es algo inaudito en los medios de otros países. Sobre todo en el nuestro. 

¿Será verdad que otro periodismo es posible?

Sí, The Guardian lo ha vuelto a hacer...

Si hay algo que me fascina de los anglosajones (a parte de su ¿peculiar? concepción de la gastronomía) es su capacidad para arremangarse y ponerse manos a la obra mientras nosotros, los españolitos, somos tan de rasgarnos las vestiduras y lloriquear un buen rato. 

El comentario anglófilo viene al caso porque los señores de The Guardian lo han vuelto a hacer. Cuando uno pensaba que ya habían dado casi todos los pasos posibles para llevar el periodismo al siglo XXI ahora van y se sacan de la manga lo que ellos han bautizado como The Open Newsdesk.  ¿Y eso qué es? Pues básicamente la apertura del proceso de selección de temas al público a través de lnternet. 

Guardian-newslist

Ahora hay que ver cómo influye la idea en las rutinas de producción periodísticas y, lo más importante, en la configuración de la agenda. Aún así no se les puede negar el mérito a la hora de buscar soluciones para repensar el funcionamiento del periodismo.

(Imagen: Nieman Journalism Lab)

 

La estupidez del pogüerpoin

Me ha hecho gracia esta entrevista que publican hoy en La Vanguardia, donde el periodista Frank Frommer poco menos que anatematiza el uso del PowerPoint. A priori sólo del PowerPoint, KeyNote o Prezi parecen estar libres de la condena aunque, realmente, lo que enerva al autor es el concepto de presentación. 

un soporte que se creó para vender productos se ha infiltrado en las organizaciones, en los gobiernos, en el ejército, en la educación..., en la transmisión de la información y el saber.

Ahora resulta que si no existe capacidad de crítica y de exposición racional, la culpa la tiene un programa de ordenador. Me recuerda a aquel debate (estéril) que pretendía dilucidar si Google nos estaba volviento idiotas.

Me pregunto si Frommer, sabrá quién era Hearst. O Urbano II. Justificar una atrocidad siempre ha sido demasiado fácil. Desde mucho de que existiese el .ppt.

En lo más profundo de la caverna

Pese a los inevitables errores, pese a las columpiadas, los últimos años TVE nos ha ofrecido lo más parecido que hemos tenido en este país a una televisión pública. Era una tele donde una periodista podía leerle la cartilla a toda la clase política, sin importar el partido o, incluso, el continente. Con unos informativos razonablemente bien hechos gracias a la mejor red de corresponsales de habla hispana. Con películas sin anuncios, sin programas con gritos... 

Hasta ayer. Volvemos a la caverna. A la Ley de Prensa de 1938. Volvemos a la censura previa y al garrotazo instucionalizado que incluso Fraga tuvo cuidado de eliminar de la legislación en 1966. Ahora los políticos vuelven a vigilar qué y cómo se dice en los informativos de una televisión antes de que estos se emitan

Da igual que tener el poder de hacer algo no signifique llegar nunca a hacerlo. Da igual que ahora, en el Congreso, los partidos se muestren públicamente en desacuerdo con la media (en lugar de censar en sus funciones a los consejeros que la han aprobado). Ya han puesto la soga alrededor del cuello de los redactores. Ahora sólo cabe esperar a que alguno pierda pie. No exagero; eso es lo que significa que un político se atribuya el derecho a velar por lo que se puede o no decir en un medio.  De vez en cuando se nos olvida cuán alargada es la sombra de Goebbels...

Rope

Wikileaks ya no mola

De adalid del periodismo a maligna criatura inconsciente. Ahora resulta que Wikileaks ya no es tan benigna, al menos, para el periodismo. Después de su última andanada de filtraciones Reporteros sin Fronteras ha retirado el enlace a esta Web. ¿Cuál ha sido su pecado? Pasarse por el forro de los servidores el concepto de secreto profesional. 

Sin atender a las críticas abiertas a la organización y a su fundador que hacen algunos excolaboradores es cierto que la publicación del último paquete de documentos sin filtrar ha sido una barbaridad. Es cierto que Wikileaks no es un medio y no tiene por qué responder a criterios profesionales, éticos o deontológicos pero dejando con el culo al aire a un montón de disidentes y opositores a gobiernos autocráticos ha hecho un flaco favor a todos los que quisieron ver en el proyecto un revulsivo para le mundo del periodismo y para la libertad de expresión. 

Con el secreto profesional no se juega. Es el último reducto que queda para el periodista frente a la disolución y el contenido de copy&paste. 

Periodismo

La tele basura

Anduvo estos días por aquí un (gran) amigo que vive en Manchester. Me sorprendió saber que el famoso canon que paga cada uno de los británicos y demás residentes por tener tv asciende a más de 200€ al año. ¿Se imagina alguien pagando eso por la televisión en abierto que tenemos España? Pues más bien no. Es algo que tiene bastante claro todo el mundo excepto, creo yo, los propios actores. Anda el mercado audiovisual revuelto porque, mira tú por donde, se encuentran con un sector sobredimensionado e insostenible. 

La recesión publicitaria, unida a la crisis, acerca al abismo al modelo audiovisual un año después del apagón analógico, en abril de 2010. La televisión digital terrestre (TDT) generó una burbuja de canales que ya da síntomas de pinchazo.

¡A buenas horas! Con canales rellenos de basura y teletiendas no se hace un modelo viable. A los señores que hacen tele se les olvida que para vender publicidad hacen falta espectadores que se quieran tragar tus contenidos. Telecinco sólo hay una y el que no quiere morralla hace ya tiempo que ha encontrado mejores cosas que hacer que plegarse a una tele en abierto sin ningún tipo de aliciente. Y luego se rasgarán las vestiduras por las descargas...

Más sobre esta muerte anunciada en El País

Intermission

Me van ustedes a disculpar pero hasta septiembre voy a permanecer en modo lurker. No es que la actualidad desaparezca ni que la comunicación deje de generar contenido es que, sencillamente, considero que el tiempo libre del puedo disfrutar estos días se lo merecen íntegramente mis hijas. 

Si alguien tiene alguna reclamación que me busque en Twitter. Prometo contestar a todas las quejas. O no...

La tele más allá de la tele

Mientras aquí seguimos arrastrándonos entre grandes hermanos y fiascos de canales dedicados a los culebrones, el USA la tele ya no se ve en la tele. O sí pero se ve de otra manera. Wired recoge un análisis interesante sobre las posibilidades de llevar el consumo audiovisual más allá del televisor y del PC. Nuevas plataformas dan como resultado nuevos usos. Lo interesante de las posibilidades que se abren es que servidores audiovisuales como Hulu o NetFlix se han lanzado de cabeza a desarrollar estas opciones: iPad, Xbox, PS3, móviles... El panorama está lleno de posibilidades para quien sepa servir los contenidos apropiados a la nueva tipología de consumo audiovisual.

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